sábado, 26 de enero de 2013

Hablas...

Habla lo justo pero cuando hables, habla de forma en que no te puedan cerrar la boca. Di las cosas como son, desde un principio, sin rodeos. Porque lo cierto es que hay miles de formas de decir la misma cosa, y con cada una de ella darás a entender algo diferente. Incluso a veces algo que tal vez no es lo deseado. Y es que, esto de tener razón es lo que conlleva. No todos interpretamos una cosa del mismo modo y por esto muchas veces tendrás como fruto algunos malentendidos…. Seguramente todo esto no ocurriría si actuásemos como máquinas. Pero de ser así, tampoco apreciaríamos la singular vista  del estampado cielo del ocaso de la mañana o el abrazo sincero de un buen amigo.
Así pues, lo único que nos queda es andar con pies de plomo con lo que decimos, y la manera en que lo decimos, y estar siempre seguros de lo que callamos.
 El objetivo es simple:

Hacer de la mentira un mal ejemplo y de las habladurías solo algo en peligro de extinción…







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