miércoles, 16 de enero de 2013

Un principio, no un final

Dicen que todo tiene un principio y todo tiene un final. Yo, a pesar de mi corta edad, conozco muchos principios, y por desgracia, también mucho finales. 
Debo decir que no todos los finales son malos, igual que tampoco todos los principios son buenos. Hay veces que comenzamos con mal pie y acabamos enderezando el asunto, llegando a buen puerto. Hay otras, en las que por el contrario, disfrutamos de un principio jamás soñado y el final es, en cambio,  más digno de pertenecer a una pesadilla que a la vida misma. También hay finales que nunca han tenido un principio: finales ante los que nos sentimos impotentes. 
En último lugar, se encuentran mis historias preferidas. Aquellas en las que el principio tal vez no fue el mejor , si bien, tampoco el peor. Historias que, indiferentemente del principio que hubieran tenido, se forjan poco a poco con voluntad, perseverancia y nuestro "pequeño" "granito de arena"... Historias que quizás nunca tendran ni un final feliz, ni un final triste: 
Historias que simplemente no tendrán final.

2 comentarios:

  1. Las historias que se continuan en cada lectura, Sí, claro, a mi también me gustan pero he de confesar que siempre me agarro de algún principio para llegar al final.

    Saludos y un placer.

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    1. Ya, sin duda es importante un buen comienzo, pero siempre reconforta volver la vista atrás y ver como esa historia que empezó tan mal, hoy en día pinta tan bien.

      Saludos y muchas gracias por pasarte y comentar :)

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Adelante!! Te invito a que me digas que has pensado al leer esta pequeña parte de mi :)
Muchas gracias.