martes, 26 de febrero de 2013

¿Esforzarse para nada?


Hay veces en las que todo lo que hacemos no sirve para nada. Yo, que soy experto en desgracias, en mala suerte y en otras tantas cosas similares, lo sé. Pero bueno, no todo es malo. También soy un gran conocedor de lo que significa la amistad, del bonito sonido de la risa, de un sincero “gracias” o de un abrazo de verdad.
Negativista convencido, optimista fracasado,...  Si bien me veo forzado a admitir que conforme me hago mayor y maduro, me importan un poco menos el pasado y el futuro y valoro un poco más el presente.
 Sé que no siempre obtenemos aquello por lo que no esforzamos, pero sin embargo, no creo que esta sea razón suficiente para dejar de hacerlo. Algunos grandes personajes históricos también se vieron al borde de abismo y en cambio, solventaron la papeleta. Sin ir más lejos el reconocido Albert Einstein: un tipo listo que sin embargo fracasó estrepitosamente en el ámbito académico. A pesar de ello, lo asumió y años después postuló leyes y teorías hasta entonces desconocidas. No solo ocurre esto con las personas reconocidas. Otro ejemplo es el del padre de familia que remueve cielo y tierra por encontrar trabajo y termina trabajando en condiciones míseras por el salario mínimo con tal de que sus hijos puedan llevarse algo de comida a la boca, o el que busca día tras día empleo sin llegar a conseguirlo. 
¿Acaso estas personas se rinden o se rindieron? Nunca, a pesar de que en ocasiones no lograron lo que ansiaban, a pesar de todas las desdichas que han sufrido, a pesar de todos los esfuerzos que cayeron en saco roto... Porque en definitiva, como suelen decir las personas ancianas, resabiadas por el paso imperdonable de los años, “quien la sigue, la consigue”. Tal vez no hoy, ni mañana, pero algún día lo conseguiremos, sea lo que sea que nos propongamos...
Todo es cuestión de tiempo, esfuerzo y creer en nosotros mismos.

jueves, 14 de febrero de 2013

¿Eres feliz?

No en pocas ocasiones nos preguntamos a nosotros mismo si somos felices y el porqué de nuestra respuesta. Recientemente he leído "El viatge a la felicitat" ("El viaje a la felicidad") de Punset. A pesar de no ser un entusiasta lector de los libros que escribe este señor, he de confesar que un par de frases de las que hay en en "El viatge a la felicitat" me llamaron la atención.
"La felicidad está en la antesala donde buscamos la entrada a la sala de la felicidad", es decir, mientras buscamos ser felices muchas veces somos felices, válgase la redundancia  En este libro también se dice que la felicidad es la ausencia de problemas. Lo que usualmente sucede es que esta felicidad, descrita por Punset, no la valoramos e incluso muchas veces pasa desapercibida como si nunca hubiera existido. 
Ahora, planteo una pregunta ¿eres feliz?.¿Nos sobra con la felicidad que nos ofrece la ausencia de problemas? Obviamente no.
El buscar algo más, algo mucho más gratificante, nos conduce muchas veces  a ser infelices porque no logramos alcanzar la felicidad estereotipada, en cierto modo utópica, ... Aquella que por felices que seamos nunca logramos, ni lograremos conseguir.  Vivimos buscando algo que no existe. Así pues,  por muy felices que seamos,  nunca creeremos serlo lo bastante.
Sin embargo, la realidad no es otra que que la felicidad plena y total no existe, y por supuesto, si algo no existe, por mucho que lo busquemos será imposible hallarlo... Y finalmente caemos en nuestra propia espiral de infelicidad, esa misma que nosotros hemos creado .

martes, 5 de febrero de 2013

¿Por qué escribir?

Mis amigos, guiados por el ansia de saciar su curiosidad, el otro día me preguntaron el por qué de haberme decidido a escribir de manera más seria.
Lo cierto es que el escribir es algo que siempre ha surgido de mi de manera innata. Claro está que ahora no escribo como escribía antes, y por supuesto, no escribo ahora como escribiré en un futuro, pero siempre he sentido predilección por la escritura.Sin embargo he de afirmar, que antes de esto, he sido lector  empedernido y reconocido devorador de libros...
"Así pues, escribes simplemente porque te nace y sientes la necesidad de hacerlo ¿no?", afirmaron tras escuchar mi contestación.
En aquel momento ,  tuve que reconocer que pese a ser esto de gran importancia para haberme decidido a escribir de manera seria, no era el único motivo, aunque tal vez, si un motivo de importancia. Lo cierto es que  siempre he pensado que la gente no debería limitarse a nacer, crecer, reproducirse y morir, sin dejar huella alguna de su paso por esta vida, solo el recuerdo de aquellos que lo conocieron, recuerdo que algún día desaparecerá. No quiero que me malinterpreten , este recuerdo es de vital importancia porque es el recuerdo de tu esencia, de tu ser y de tu "yo mismo", pero tras él no quedará nada más tuyo aquí.
Entonces recaí en el hecho de que el arte queda por los siglos de los siglos guardado, como muestra de otra época, como muestra de lo que sentía alguien y de cómo hizo para expresar ese sentimiento o forma de pensar. Así pues, este fue otro aspecto que tuve en cuenta. Un libro , un escrito,... es algo que no cae en el olvido. Es algo que enmarca la personalidad y la forma de ser del escritor entre sus grabadas páginas, es algo inperenne. Con eso solo espero dejar una huella de mi paso pro aquí y vencer el temor a ser olvidado por siempre, como si nunca hubiera existido, como si nada hubiera valido la pena, como los años borrados por el alzheimer... como el olvido al que tanto temo